Cómo comprobar que tu VPN realmente funciona
Has pulsado conectar, el indicador brilla en verde... pero ¿cómo saber que se trata de un túnel cifrado real y no solo de un estado visual? Cuatro comprobaciones sencillas, un par de minutos, sin herramientas especiales.
1. El propio estado de la app
La señal más rápida y evidente es el estado "Conectado" en la pantalla principal de la app, junto con el nombre del servidor seleccionado y un cronómetro de duración de la sesión. Si el estado no pasa a "Conectado" en un minuto, ya merece la pena investigar — consulta nuestro artículo sobre por qué la VPN no se conecta.
2. Comprobar tu dirección IP
Una comprobación más fiable es abrir cualquier servicio de consulta de IP en tu navegador (basta con buscar "my ip") mientras el túnel está activo. El país y la dirección que muestre deben coincidir con el servidor que elegiste en la app, no con tu ubicación real. Si la dirección coincide con la tuya habitual, el túnel no está activo, aunque la interfaz de la app parezca conectada.
3. Comprobar tu velocidad
Haz una prueba de velocidad con la VPN activada y con ella desactivada, y compara. Una caída moderada de velocidad con la VPN es normal: el tráfico toma una ruta adicional a través del servidor y pasa por el cifrado. Si la velocidad cae varias veces o la conexión es inestable, prueba otro servidor de la lista de la app — la carga varía entre nodos.
4. Comprobar fugas de DNS y WebRTC
Incluso con un túnel activo, parte del tráfico puede escaparse de vez en cuando: las solicitudes DNS (qué sitios estás abriendo) pueden ir directamente a tu proveedor de internet, y la tecnología WebRTC del navegador puede exponer tu dirección real directamente desde el navegador. Con la VPN activada, abre cualquier herramienta pública de comprobación (busca "dns leak test" o "webrtc leak test"): los resultados de DNS deberían mostrar los servidores del proveedor de VPN, no los de tu proveedor de internet, y el bloque de WebRTC no debería revelar tu IP doméstica. Para una guía paso a paso con herramientas concretas, consulta nuestro artículo sobre fugas de DNS e IP: qué son y cómo comprobarlas.
Cómo debe verse un resultado correcto
En vez de adivinar, compara tres datos. Primero revisa todo sin la VPN y anota los valores, luego activa el túnel y compara:
- IP y país. Sin la VPN — tu ciudad y tu proveedor; con la VPN — la dirección del centro de datos del país del servidor seleccionado (por ejemplo, Países Bajos o Suecia). La dirección debe cambiar.
- Servidores DNS. Sin la VPN — los resolutores de tu proveedor; con la VPN — los resolutores del servicio (normalmente 1.1.1.1 y 1.0.0.1). Si tu proveedor sigue apareciendo tras conectarte, se trata de una fuga de DNS.
- WebRTC. Con una configuración correcta, tu IP real no debería ser visible aquí. Si "se filtra", el navegador está exponiendo tu dirección fuera del túnel.
Si incluso uno de estos tres puntos no cambia tras conectarte — la misma IP o el mismo DNS del proveedor —, parte de tu tráfico está evitando el túnel, y conviene solucionarlo en lugar de ignorarlo. Qué hacer ante estas discrepancias se explica en nuestro artículo sobre por qué la VPN no se conecta.
